
A principios de junio, el guía francés Mathieu Maynadier emprendió junto al joven pakistaní Mueez Ud Din su primer intento en altura, abriendo la ruta Zindabad (1 800 m, M5, A1) por la arista este del Spantik (7 027 m), un reto más exigente de lo previsto. Mathieu tuvo que renunciar a solo unos metros de la cima debido a una peligrosa placa de viento.
Cinco días en la montaña
El equipo partió del campo base la noche del 2 de junio, superó la rimaya y realizó un primer bivouac a 5 800 m, y otro al día siguiente a 6 200 m. La vía incluyó tramos mixtos continuos (M3–M4), dos largos de auténtico M5 y una sección de artificial (A1), lo que elevó la dificultad técnica.

Mueez, excelencia en altura
Mathieu destaca la brillante actuación de Mueez:
“Ha sido impresionante físicamente y en la lectura de las condiciones de la montaña”
El joven de 27 años ascendió con soltura las secciones técnicas, liderando los largos de artificial y demostrando un dominio sorprendente en su debut en alta montaña.

Zom Connection y el futuro del montañismo pakistaní
La ascensión se enmarca en el proyecto Zom Connection, impulsado por Julien “Pica” Herry, que fomenta los deportes de montaña en Pakistán. Mathieu conoció a Mueez a través de esta iniciativa, quien aprendió escalada y esquí antes de ofrecerle esta oportunidad. Mueez aspira a formarse este verano en Europa como guía UIAGM y convertirse en el primer guía de alta montaña de Pakistán: “Esto es solo el comienzo”.
Un final a falta de 50 m
Tras un último bivouac a 6 600 m, avanzaron por nieve hasta 6 700 m y luego afrontaron 300 m de pendientes, hasta que una columna de viento cerca de la cima obligó a Mathieu a detenerse por seguridad: “No valía la pena arriesgarse para ganar 50 m más”.
Técnica y compromiso
Con 2 000 m de desnivel desde el campo base, un mixto “muy serio” y tramos de nieve profunda donde hubo que cavar zanjones, Zindabad es una vía exigente en terreno virgen

