
El pasado fin de semana, el veterano alpinista Denis Urubko (52) y la escaladora andaluza María “Pipi” Cardell (50) alcanzaron la cima del Nanga Parbat (8.126 m) por una nueva ruta en la cara Diamir, según informa mountain.ru. La ascensión se realizó en estilo alpino puro, comenzando el ataque el sábado y regresando al campo base pocos días después, sin usar oxígeno, cuerdas fijas ni apoyo de porteadores o Sherpas.
Urubko vuelve así a la élite de los ochomiles tras una dura etapa: en 2019, abrió en solitario una nueva ruta en el Gasherbrum II, partiendo desde el campo 1 y bautizándola Honeymoon en honor a Cardell, quien no pudo acompañarle hasta la cumbre por una lesión de espalda. En 2022, durante un intento invernal en el Gasherbrum I, sufrió una caída en una grieta y graves congelaciones que lo alejaron temporalmente del Himalaya.

Aclimatación y estrategia
Antes del intento en el Nanga Parbat, la pareja se aclimató en picos cercanos a Skardu, realizando ascensiones diarias a cimas inferiores a 6.000 metros, con grandes desniveles positivos y pernoctas en cotas bajas. Una vez adaptados, se trasladaron al campo base de Nanga Parbat y esperaron pacientemente la ventana de buen tiempo.
Trayectoria de Urubko: compromiso y pionerismo
Denis Urubko ha ascendido los 14 ochomiles sin oxígeno ni apoyo Sherpa, logrando además varios hitos históricos:
- Primeras invernales en el Makalu (con Simone Moro) y en el Gasherbrum II (con Moro y Cory Richards).
- Nuevas rutas en Manaslu, Broad Peak, Cho Oyu (cara sur) y el mencionado Gasherbrum II en solitario.
- Participó en uno de los rescates más célebres del Himalaya: en 2018, junto a Adam Bielecki, salvó a Élisabeth Revol en el Nanga Parbat, aunque no pudieron alcanzar a Tomasz Mackiewicz. Esta acción le valió la Legión de Honor francesa.
¿Qué representa esta ascensión?
Este nuevo itinerario en el Nanga Parbat, uno de los ochomiles más difíciles y peligrosos del planeta, consolida a Urubko y Cardell como referentes del alpinismo moderno: comprometido, técnico y ético. Para Cardell, supone además un logro personal extraordinario, abriendo y culminando una vía inédita en una de las montañas más temidas del Karakórum.
