
Carlos Soria ha cumplido un sueño largamente acariciado: coronar el Manaslu (8.163 m), 52 años después de su primer intento. Con esta cima, rinde homenaje al 50.º aniversario de la primera ascensión española que también contó con su participación indirecta.
La hazaña es asombrosa no solo por la magnitud técnica y física del monte, sino también por la condición del alpinista: con 86 años y una prótesis de rodilla, Soria demuestra que las barreras son más mentales que reales
Durante la ascensión, su equipo —integrado por él mismo, el cámara Luis Miguel Soriano y los sherpas Mikel, Nima y Phurba— reportó el éxito alrededor de las 2:15 h (hora española), momento en el que se comunicó su cima al campo base.
Este logro va más allá del alpinismo: es una fuente de inspiración para quienes creen que la edad o las limitaciones físicas son obstáculos. Soria ha dedicado su vida a la montaña desde los 15 años, viviendo la montaña en cada momento, y ahora nos enseña que nunca es tarde para perseguir lo que realmente importa.
Pese a los escasos patrocinios y los retos económicos, Soria invirtió sus propios recursos en la expedición. Su familia —esposa Cristina e hijas— ha sido un pilar permanente durante todas sus aventuras.
Con esta cima del Manaslu, su palmarés en los ochomiles continúa creciendo: le restan pocos para completar los 14, siendo el Dhaulagiri y el Shisha Pangma sus próximos objetivos.
