
Durante seis intensos días de diciembre, el alpinista francés Charles Dubouloz ha protagonizado una de las hazañas más destacadas del alpinismo invernal al completar en solitario la legendaria ruta Divine Providence en el Grand Pilier d’Angle (4.243 m), culminando su ascenso en la cumbre del Mont Blanc.
Una Aventura que Comienza sobre la Bicicleta
La expedición de Dubouloz comenzó de manera poco convencional. El 7 de diciembre, bajo una intensa lluvia, el alpinista recorrió 120 kilómetros en bicicleta desde su hogar en Annecy hasta Chamonix, arrastrando un remolque cargado con todo su equipamiento. Esta elección de transporte refleja su filosofía de aventura autoimpulsada y sostenible.

Al día siguiente, acompañado por su amigo Antoine Bouqueret en esquís, ascendió 2.500 metros atravesando el Mer de Glace hasta llegar al Refugio Torino. Otros compañeros se unieron brevemente para ayudar a transportar el material, permitiendo que Dubouloz llegase perfectamente preparado a la base de la ruta.
Seis Días de Alpinismo Extremo
El 9 de diciembre, Dubouloz inició su ascenso en solitario por la imponente pared de 900 metros del Grand Pilier d’Angle. Las condiciones de mediados de diciembre plantearon desafíos extraordinarios: jornadas de luz diurna extremadamente cortas y un frío intenso que ponía a prueba cada decisión.
Durante los días siguientes, progresó a través de terreno mixto de extrema dificultad, instalando cinco vivacs colgantes y acarreando pesadas cargas. El alpinista francés alcanzó la cima del Grand Pilier d’Angle el 13 de diciembre. Completamente exhausto, realizó un último vivac por encima de los 4.000 metros.

El Tramo Final hacia el Mont Blanc
La mañana del 14 de diciembre, Dubouloz continuó por la expuesta arista superior de Peuterey, alcanzando la cumbre del Mont Blanc a primera hora de la tarde. Las condiciones meteorológicas desfavorables descartaron su plan inicial de descender en parapente, por lo que decidió regresar a Chamonix a pie.
La aventura completa se prolongó durante ocho días y supuso una pérdida de peso de ocho kilos. Dubouloz describió la experiencia como un ejercicio de fatiga extrema que lo redujo todo a lo esencial, despojándolo de cualquier elemento superfluo.
Primer Capítulo de un Proyecto Mayor
Esta ascensión marca el primer capítulo de un ambicioso proyecto invernal denominado Winter Trilogy, que tiene como objetivo enlazar rutas emblemáticas a lo largo de los Alpes y los Pirineos utilizando únicamente medios de desplazamiento de propulsión humana.
Historia de una Ruta Legendaria
La ruta Divine Providence, con sus 900 metros y una graduación de ED+, alcanzando hasta 7b+ en secciones de roca, está considerada una de las líneas más icónicas y exigentes del macizo del Mont Blanc.

Los escaladores franceses Patrick Gabarrou y François Marsigny realizaron la primera ascensión durante cuatro días en el verano de 1984, utilizando técnicas de artificial en los tramos más difíciles. Alain Ghersen y Thierry Renault lograron la primera ascensión completamente libre en julio de 1990. Ese mismo verano, Jean-Christophe Lafaille completó el primer ascenso en solitario en agosto de 1990, describiéndola como la ruta más difícil y comprometida de todo el macizo.
El Desafío Invernal
Las condiciones invernales añaden obstáculos significativos debido al frío extremo, las jornadas cortas y las alteraciones del terreno. Los italianos Roberto Bressan, Saverio Occhi y Paolo Tamagnini realizaron la primera ascensión invernal hasta la cima del Grand Pilier d’Angle en 1992. La primera ascensión invernal completa hasta la cumbre del Mont Blanc se produjo ese mismo año, llevada a cabo por Brendan Murphy y Dave Wills. Alain Ghersen logró el primer solitario invernal en febrero de 1993.
Esta reciente ascensión se considera un hito importante porque las escaladas en solitario invernal de esta ruta son extremadamente raras. Es tan solo el segundo solitario invernal conocido de la ruta completa. Charles Dubouloz es reconocido internacionalmente por su histórico ascenso en solitario invernal de la ruta Rolling Stones en la cara norte de las Grandes Jorasses en enero de 2022.
