
Yvon Chouinard, fundador de Patagonia, podría haber vendido su empresa valorada en 3 000 millones de dólares o sacarla a bolsa. Pero desconfiando de que futuros propietarios compartieran sus valores, y sin apetito por el mercado bursátil y sus ganancias a corto plazo, decidió transferir el 100 % del capital y derechos de voto a dos entidades. Su objetivo: que los dividendos se utilicen para financiar acciones contra el cambio climático.
En una carta abierta dirigida a sus 3 600 empleados, Chouinard explicó su gesto, sus motivaciones y por qué decidió “regalar” su empresa. Subrayó: “Nunca quise ser un empresario. Empecé como artesano, fabricando material de escalada para mis amigos y después ropa”.
Un pionero de Yosemite a Patagonia
Chouinard formó parte de la edad dorada del alpinismo en Yosemite, California, participando en aperturas emblemáticas como la North America Wall en El Capitan. Fabricaba personalmente pitones que vendía bajo la marca Chouinard Equipment*; luego fundó Patagonia en los años 70, vendiendo camisetas de rugby para escaladores. Cuarenta años después, Patagonia se valora en unos 3.000 millones de dólares y ha mantenido incluso contratos con el Ejército de EE. UU., menos conocidos públicamente.
La nueva estructura: propósito y reinversión
Chouinard quiso aplicar la misión de Patagonia al pie de la letra: usar la riqueza que genera la empresa para proteger la fuente de toda riqueza, es decir, nuestro planeta .
- El Patagonia Purpose Trust recibe el 100 % de las acciones con derecho a voto (aproximadamente el 2 % del total). Su función es proteger los valores de la empresa y decidir cómo se usan los beneficios.
- El Holdfast Collective, organización sin ánimo de lucro, obtiene el 98 % de las acciones sin voto, y recepciona los dividendos generados tras reinvertir los beneficios necesarios en el negocio.
¿Cómo funciona en la práctica?
- Patagonia reinvierte en su negocio lo necesario para mantener su operación.
- El excedente se reparte en forma de dividendos al Holdfast Collective.
- Este capital (estimado en unos 100 millones de dólares al año, dependiendo de la salud del negocio) se dedica exclusivamente a financiar acciones climáticas y conservación.
- El Purpose Trust decide dónde se invierten esos recursos, evitando la presión de maximizar beneficios a corto plazo.
¿Por qué no vender o salir a bolsa?
Chouinard descartó otras dos opciones:
- Vender Patagonia y donar las ganancias: sin garantías de que se mantuvieran sus valores o el equipo global.
- Salir a bolsa: lo consideró “una catástrofe”, ya que las empresas cotizadas suelen priorizar el beneficio inmediato frente a la sostenibilidad y la visión a largo plazo.
El legado en cifras y compromiso
- Hasta la fecha, Patagonia ha donado alrededor de 150 millones de dólares en apoyo a la acción climática .
- Con su nueva estructura, se estima que cada año se podrían canalizar unos 100 millones USD hacia proyectos ambientales.
- En 2002, Chouinard también cofundó la iniciativa One Percent for the Planet, por la cual empresas donan al menos el 1 % de sus ventas a causas medioambientales.
- En 2011 Patagonia lanzó la emblemática campaña publicitaria “Don’t Buy This Jacket”, instando a reducir el consumo y promocionando la reutilización.
Chouinard, partidario de Bernie Sanders en EE. UU. y defensor de reconciliar negocio y ecología, concluyó señalando que con este modelo busca prolongar su experimento: combinar rentabilidad y valores medioambientales de forma radicalmente coherente.