
Éxito histórico en el noveno ochomil del mundo
El pasado 24 de junio, Tiphaine Duperier, Boris Langenstein y el alemán David Goettler alcanzaron la cima del Nanga Parbat (8.126 m), uno de los ochomiles más técnicos del Himalaya, por la mítica y poco repetida cara Rupal. Mientras Goettler optaba por descender en parapente desde 7.500 metros, los dos franceses completaban una hazaña sin precedentes: la primera bajada con esquís desde la cima y la primera bajada esquiada de toda la vertiente Rupal.
Quinta tentativa, sueño cumplido
Para David Goettler, esta cumbre supone el cierre de una obsesión de más de una década. Tras intentos previos en 2014, 2022, 2023 y 2024, el encuentro en el campo base con Duperier y Langenstein fue clave. A la quinta, fue la vencida.
El doloroso recuerdo de 2019
Para Tiphaine, la cima tenía un sabor especial. En 2019 tuvo que renunciar por enfermedad muy cerca de la cumbre, dejando que Boris ascendiera solo. Este año, el reencuentro con la montaña fue tan emocional como técnico.
“La transición de la cumbre a la ciudad fue brutal. Pasas de una intensidad total a una habitación de hotel en Islamabad”, confiesa.
Vía Schell: un clásico extremo en estilo alpino
Tras una aclimatación en el Baruntse (7.129 m) en Nepal, la cordada se lanzó al ataque del Rupal el 21 de junio. Con condiciones secas y escasa nieve, el grupo decidió ascender rápidamente para aprovechar una ventana segura y esquiable.
“Sabíamos que si queríamos esquiar desde arriba, teníamos que movernos rápido.”

Escalaron en estilo alpino y sin oxígeno, completando la vía abierta en 1976 por los austríacos Schell, Gimpel, Schauer y Sturm. A partir de los 6.800 m, el recorrido exige atravesar una larga ladera de nieve de hasta 40° de inclinación. El 23 de junio durmieron a 7.300 m. Al día siguiente, sin viento y con el cielo despejado, alcanzaron la cumbre a las 15:30.



Esquí extremo desde la cima del Nanga Parbat
Desde la cima, los franceses iniciaron la bajada sobre esquís. Una primicia absoluta en esta montaña. La primera parte, hasta los 7.600 m, fue fluida, pero cruzar al Rupal desde el Diamir les obligó a hacer rappel y sortear una zona mixta de 150 m muy expuesta.

Goettler: vuelo desde 7.500 m en parapente
Mientras, David Goettler despegó en parapente a las 18:00, con luz dorada y condiciones óptimas que le permitieron cruzar el collado Mazeno. Aterrizó sin problemas en el campo base tras 30 minutos de vuelo. Para él, la aventura terminaba ahí.
Descenso largo, exigente y sin esquís al final
A pesar del descenso en esquís, la travesía completa hasta el campo base les llevó tres días. Las condiciones de sequía les obligaron a abandonar los esquís antes del campamento 1 y continuar a pie.
“El año pasado esquiamos hasta los 4.000 m. Este año estaba demasiado seco.”
Homenaje a Marija Frantar
Tiphaine Duperier quiso rendir tributo a la pionera eslovena Marija Frantar, la primera mujer en alcanzar la cima por la cara Rupal en 1990. Frantar fallecería un año después en el Kangchenjunga.
“Sería una pena olvidarse de quienes lo hicieron antes.”
