
Una línea que llama dos veces en el Karakórum
Hay líneas en el alpinismo que te llaman dos veces. La arista oeste del Gasherbrum III (7.952 m) es una de ellas. Una navaja de 3.000 metros de desnivel que corta el horizonte pakistaní como una pregunta sin respuesta. En 2022, la meteorología adversa cerró la conversación antes de tiempo. En julio de 2024, Aleš Cesen y Tom Livingstone volvieron a formular la pregunta.
Cinco días en la arista oeste del Gasherbrum III
Del 31 de julio al 4 de agosto de 2024, el alpinista esloveno y el británico pasaron cinco jornadas negociando con la roca, el hielo y la altitud en esta montaña del Karakórum pakistaní. La arista propiamente dicha —esos últimos 1.000 metros donde la montaña dice su última palabra— exigió todo: técnica hasta M6, paciencia, y esa lucidez extraña que solo aparece cuando el cuerpo está al límite pero la mente se afila.
The Edge of Entropy: alpinismo en el filo del desorden
La bautizaron The Edge of Entropy. El filo del desorden. Un nombre que suena a física cuántica pero que cualquiera que haya estado a 7.900 metros entiende de inmediato: es el lugar donde las certezas se disuelven y solo queda seguir adelante.
El jurado de los Piolets d’Or 2025 ha reconocido esta ascensión al Gasherbrum III entre las mejores del año. No por la cumbre —que roza los 8.000 metros— sino por el estilo: limpio, comprometido, sin red. Alpinismo de arista, ése que exige decisiones en cada largo y donde no hay campamentos seguros, solo tienda colgada y fe en el compañero.
El documental de la expedición al Gasherbrum III
El documental de 16 minutos que acompaña esta hazaña condensa la experiencia sin adornarla. Imágenes del Karakórum en su esplendor brutal, secuencias de progresión técnica donde cada movimiento importa, y las voces de Cesen y Livingstone explicando no solo qué hicieron, sino por qué volvieron después del intento fallido de 2022. Porque las montañas que te rechazan una vez son las que más te enseñan cuando finalmente te dejan pasar.
No es un vídeo de celebración triunfal. Es el testimonio de dos alpinistas conversando en vertical con una de las paredes más exigentes del planeta. Y de esa conversación, tras cinco días de escalada técnica y 3.000 metros de desnivel, surgió una línea nueva en el mapa del alpinismo mundial: The Edge of Entropy. Una ruta donde el caos se convierte en camino.

